27 oct. 2016

Recomendaciones....Octubre!

¡Ya casi ha terminando octubre! Pero aun llego a tiempo para dejados las recomendaciones del mes. Y es que el otoño llega con recomendaciones preciosas, novedosas y más frescas.



Una tienda: Surcreativa. Productos andaluces artesanos y con un sabor de antaño geniales para decorar el hogar. Las cabezas de toros de mimbre para la pared me tienen enamorada! Estoy deseando poner una en mi salón.

Un evento: Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF). Sé que muchas de las que me leéis sois de Sevilla así que aprovecho que ya está a punto de inaugurarse el Festival para recomendaros que os acerquéis. Suele haber una variedad de películas enorme y aunque muchas son infumables encuentras joyas maravillosas ¡si podéis no os lo perdáis!


Una web: WeloversizeLas chicas de weloversize ya son muy conocidas y es porque son divertidas, escriben de temas muy variados y hacen recomendaciones muy molonas para gordibuenas y no gordibuenas. La mayoría de sus artículos son divertidísimos y algunos más profundos hacen  a la gente plantearse muchos temas y se crean discusiones larguísimas sobre ellos en Facebook. Además tienen recomendaciones supe guais de ropas y tiendas como esta.


Una serie: Luke Cage.  El 2016 ha sido mi año MARVEL, he visto Daredevil, Jessica Jones, todas las de Los Vengadores y ahora no podía perderme Luke Cage. Aunque no está a la altura de Daredevil y en mi opinón repite demasiado la estructura de Jessica Jones, me gusta. La verdad es que es muy entretenida, engancha y es muy fácil verse los 13 capítulos de la primera temporada en un par de días. Por supuesto la encontraréis en Netflix.


Un blog: En este caso uno de viajes (aparte de este claro. Estoy muy enganchada a muchos blogs de viajes y de hecho planeo un post especial dedicado solo a ellos, peeero mientras os recomiendo este) El Viaje de tu vida, me encanta el blog de Majo donde cuentan sus escapadas y sus grandes viajes de una forma cercana y con consejos utilísimos, me sirve mucho de inspiración!


17 oct. 2016

Guía de viaje por la Costa Este USA: Williamsburg y Shenandoah National Park (Virginia)

Camino de Williamsburg
Justo después de Washington empezó nuestra parte del viaje totalmente improvisada. Teníamos más de 15 días por delante y el coche con el depósito lleno, muchas ganas y ningún GPS. Así que tocaba perderse por el estado de Virginia.

¿Por qué y como acabamos en Williamsburg?

Nos habían comentado que la aldea de Williamsburg merecía la pena y era uno de los destinos de turismo nacional más popular, por la batalla que tuvo lugar en la zona y porque habían conservado el pueblo como en el siglo XVIII. No está muy lejos de Washington DC y decidimos pasarnos. El coche lo puedes dejar en el centro de visitantes, donde hay muchos folletos con las diferentes actividades, te explican como llegar al pueblo y todo está muy preparado.
Te explican que puedes pagar si quieres una "entrada" de día (20 dólares) para poder visitar todos los sitios pero como nosotros llegamos tardecillo nos comentaron que no merecía la pena porque a las 5 casi todo cerraba.
Esta entrada era para visitar algunas de las casas por dentro basicamente y hacer algunas actividades como la aprender la danza popular y el colonial diner. Nosotros no pagamos nada y aun así pudimos entrar en muchos sitios, así que en principio si vais os recomiendo que no pilléis la entrada, aunque como digo allí os lo explican todo muy bien.


Tardamos unos 15 minutos paseando en llegar a la aldea, el sendero pasaba por un riachuelo y todo era bosque verde, húmedo y precioso, lloviznaba un poco pero nada molesto.
La aldea de Williamsburg está muy conseguida, es totalmente peatonal, no hay cableado, las casas son de madera y ladrillo, mantiene la iglesia original y lo mejor...¡todo el mundo va vestido de época!

Los únicos que desentonan son los turistas, obviamente todo está hecho para nosotros pero bastante conseguido. Los carteles de las tiendas imitan a los antiguos y las pocas casas habitadas que hay en la aldea están super cuidadas. Nos contaron que los que viven allí (que son los trabajadores de restaurantes y tiendas) no pueden tender sus ropas modernas a la vista ni tener artefactos contemporáneos por ahí en medio, todo muy cuidado para que nos sintamos en el pasado.



Lo que más nos gustó fue al iglesia con su cementerio contiguo, era gratis entrar pero podías dejar una donación si querías. Dentro había algunos señores que te contaban la historia de la iglesia y contestaban las preguntas que les hicieras y eran super agradables, como casi todo el mundo por allí.

Las tiendas y restaurantes no obstante si venden de todo, muchas cositas hechas a mano de maderas pero también chucherías y recuerdos de todo tipo, armas antiguas, cosas de navidad...y un poco de todo. En Williamsburg por fin encontramos en la librería de la aldea un mapa de carreteras en condiciones ¡estábamos salvados!
Los restaurantes también son modernos y hay al menos cinco para elegir, comimos ensalada de salmón y hamburguesa con cerveza artesana muy rica y de precio no estuvo mal, en la media.



La aldea tiene literalmente 3 ó 4 calles así que con unas horas tienes de sobra para visitar este lugar tan encantador y curioso, que os recomiendo 100% si pasáis por la zona.

Después de Williamsburg decidimos ir hacía Shenandoah, un parque natural enorme que hay en el estado de Virginia y que no nos cogía muy a desmano. El problema es que hacía fresco en el interior y empezó a anochecer rápido, cuando llegamos al parque había tanta niebla que no veíamos más allá de un metro del coche así que paramos en el primer motel de carretera que vimos ya en el parque, el Colony House Motel que nos costo 72 dólares la noche (el más barato del viaje) y que era el primer motel auténtico del viaje.

El lodge no podía ser más típico y estaba en unas condiciones reguleras. La bañera llena de desconchones, el chorro casi me mata de la presión, el olor a humedad en la habitación era tremendo y bueno, todo muy desvencijado.  El wifi llegaba a duras penas pero nos dejaron una bolsa con caramelitos agradeciéndonos el alojarnos en su motel al que llamaban "vintage".
Yo estaba encantada, porque uno de los must del viaje era quedarse al menos una noche en uno de esos.
Motel auténtico en Shennandoah National Park 
Para cenar fuimos a un pueblecito cercano que se llamaba Waynesboro y en el que cenamos estupendamente por menos de 40 dólares (Virginia fue con diferencia el estado más barato en el que hemos estado). Super sandwich de pollo con patatas y filetón de ternera con original mush potato...riquísimo!!

Al día siguiente queríamos hacer alguna actividad por el parque, alguna ruta bonita o algo pero desgraciadamente por la mañana había exactamente la misma niebla que por la noche, así que no íbamos a poder disfrutar nada de las vistas ni del parque. Decidimos salir de las montañas hacía zonas más despejadas y tiramos hacía Lancaster.

¡En el próximo post os contaré nuestra experiencia por la zona de Lancaster, con los amish y la sorpresa de los trenes!

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10 oct. 2016

Guía de Viaje por la Costa Este de USA: 2 Días en Washington


Después de nuestros cansados y perfectos primeros días de viaje en Nueva York que os contamos en este post, partimos con nuestro coche de alquiler a Washington DC.
La primera vez que estuve en Nueva York no quise salir de la ciudad, sin embargo en esta segunda visita tenía uy claro que quería conocer la capital del país y casi oiríamos decir la capital del mundo.

El hotel lo había reservado algo antes con booking, como suele pasar en USA el alojamiento no salió especialmente barato y no incluía el desayuno, pero relación calidad precio fue de los mejores ya que la habitación era enorme y muy bien equipada y tenía piscina, algo importante porque veníamos de patear la gran manzana y me apetecía un par de días también de relax y disfrute, no olvidemos que estábamos en nuestra luna de miel ;)
Escribiré otro post cuando acabe la guía con todos nuestros hoteles.


Washington es una ciudad pequeña, con apenas 650.000 habitantes, más pequeña que Sevilla. Y cuando llegas es la sensación que te da, entras a la ciudad desde la autovía a una gran avenida y a los 10 minutos ya estás plantado en el centro. Llegamos por la noche y vimos el Capitolio iluminado, y el Obelisco y lo que nos pareció mucho parque. Nos dirigimos al parking del hotel y tras instalarnos salimos a dar una pequeña vuelta y a cenar. La zona del centro es bonita, hay muchos bares de copas ambientados y mucha gente joven, restaurantes con mucho encanto de casi todo lo que puedas imaginar y no tiene grandes rascacielos.
Cenamos en el mejor tailandés que he probado en mi vida, donde nos atendieron muy bien y muy cerca del hotel.
Nos fuimos a descansar porque estábamos muertos de la ruta desde Nueva York y pretendíamos patear bien al día siguiente.



El sexto día de viaje pusimos rumbo a la Casa Blanca tras desayunar en una crepería que encontramos por el camino, no fue barata pero tenían crepes salados y dulces y chocolate caliente riquísimo! Ya sabemos lo importante que es desayunar bien antes de empezar a hacer turismo!
La Casa Blanca es muy pequeña, mucho más de lo que os imagináis, está rodeada por un enorme jardín, una reja negra y muchas vallas y policías armados. No hay papeleras (por lo que ion pueda meter dentro y hacerlo explotar, ya conocéis la paranoia) y si hay mucha gente haciéndose fotos y grabando. Me pareció curioso pero nada más.


Si andas cinco minutos más llegas al Memorial Park o National Mall, la zona principal y más visitada de la ciudad. Un enorme (y creedme, es muy grande) parque donde podemos ver los diferentes monumentos a los presidentes más destacados de la historia de Estados Unidos, algunos mandatarios importantes o los monumentos a las guerras de Vietnam y Korea entre otras.
El sitio es agradable y paradójicamente se respira mucha paz en el parque, hay gente corriendo o haciendo otro tipo de ejercicio, gente paseando, tomándose un café en un banco o charlando. Y mucho turista, pero sobretodo turista nacional, los estadounidenses son super patrióticos como bien sabéis y viajan mucho al corazón del país a ver y honrar a los caídos y tal.

Visitamos en este orden el Monumento a la Segunda Guerra Mundial, el Monumento a los caídos de la guerra de Korea, el de la guerra de Vietnam y el Lincolm Memorial,  yo tenía especialmente muchas ganas de conocer este y me impresionó muchísimo. Había bastante gente pero aun así la obra consigue lo que se propone, imponer respeto.  Seguimos por el gran parque lleno de fuentes y grandes lagos hacía el monumento a Martin Luther King, que no me gustó mucho porque desentona mucho con el lugar aunque es bastante original, tras éste llegamos al de Roosevelt, Thomas Jefferson (también muy impresionante), el parque aunque te llevas horas andándolo es muy agradable, lleno de ardillas y como digo se respira mucha paz.

Cruzamos de nuevo el puente hacía el otro lado del parque y vimos el gran Obelisco, que en realidad es un monumento en honor a Washington. Y desde este lado así como desde el monumento a Liconl disfrutamos de la visual con el gran estanque, que podréis recordar bien de la peli Forrest Gump entre otras ;)

El otro lado del parque está rodeado de edificios del complejo Smithsonian Institute, museos del Aire y del Espacio (que visitamos), de la historia americana, historia natural, de arte e industrias y así podría estar hasta mañana ya que hay 19 museos y 9 centros de investigación entre otros como el centro de visitantes.
Según tus prioridades merece la pena visitarlos, son completamente gratuitos y alucinantes. El del arte y el espacio es un must y el de historia americana es mu variado, desde los zapatos de Dorothy en el Mago de Oz hasta la primera bandera americana con estrellas y barras.
¡Todo un centro de conocimiento al alcance de cualquiera y gratis!

Cuando eran cerca de las 4 estábamos llegando al Capitolio, que cierra imponente el National Mall y que aunque es muy bonito desgraciadamente estaba lleno de andamios.
Estábamos muertos y hambrientos, si hay algo bueno en Estados Unidos es que las cocinas abren bien temprano por la mañana y se llevan abiertas todo el día, así que nos fuimos a comer cerca del hotel a una franquicia de bocadillos llamada John and Johnny's que nos sentó de maravilla.
¡Después nos fuimos a la piscina del hotel a disfrutar del descanso, del buen tiempo y de nuestro amor!

El día siguiente lo dedicamos a pasear por el resto de la ciudad, no nos apetecía madrugar y dimos un par de paseos antes de partir hacía nuevos destinos: Nos esperaba el estado de Virginia!